¿QUÉ HAY DE NUEVO EN INNOVAR?
Por Emilio De Giacomo, Gerente de Negocios de IGT.
En estos últimos años parece ser que nos adentramos en la era de la innovación. Todos hablan del concepto y todos tratan de convertirse en personas o empresas innovadoras. Sólo basta con buscar en Google el término «innovation» y nos encontramos con más de 126 millones de resultados, muchos más que los 32 millones de «restructuring» o los 4 millones de «reegineering». En suma todas las técnicas clásicas del management puede decirse que son mucho menos consideradas que la innovación hoy en día.
Pero qué genera esto, ¿QUÉ HAY DE NUEVO EN INNOVAR?
Una primera respuesta a esta pregunta la podemos dar desde la definición que en IGT damos de innovación: innovación es crear valor de alto impacto. Esta definición nos lleva al acto de la creación como objetivo central de los negocios, concepto bastante alejado de la orientación a la mejora que han tenido las empresas en los últimos años y de la que dieron cuenta técnicas como la reingeniería o el mejoramiento continuo. Ya no se trata sólo de mejorar sino que para crecer y ser rentables tenemos que aprender a conjugar un nuevo verbo, el verbo crear.
Pero no se trata sólo de crear. En realidad podemos observar que el concepto de crear tampoco es nuevo en el mundo de los negocios, es un concepto que conciente o inconcientemente se aplica desde hace muchísimos años. Tomemos como un indicador del grado de creación en los negocios el nivel de patentamiento y remitámonos a los hechos y veamos cuál fue por ejemplo la evolución de las patentes registradas anualmente en Estados Unidos desde el año 1790 a la fecha.

Gráfico 1. Registro de patentes en Estados Unidos.
Si bien los patentamientos muestran un comportamiento creciente, podemos observar como históricamente se comportaron de acuerdo a los distintos momentos económicos. En los últimos 15 años estamos presenciando un crecimiento superior en la creación tanto de productos como de modelos de negocio, sin dudas la innovación y el concepto de creación se ve influenciado por un nuevo entorno, un entorno dominado por la globalización y la hiperconectividad.
En este nuevo escenario podemos mencionar tres conceptos que rigen la innovación y que pueden son los focos rectores en esta nueva era.
VELOCIDAD - en esta época el time to market de las innovaciones es cada vez menor. Esto requiere un METODO que permita a las empresas y emprendedores acelerar el proceso de generación de innovaciones:
• enfocando la generación de ideas en aquellos ámbitos que aseguren un mayor impacto
• desafiando las ideas para «fracasarlas» anticipadamente con el objetivo de reducir los costos y maximizar las probabilidades de éxito de de la innovación
• siguiendo un método estructurado que permita potenciar la creatividad y el desarrollo
FRECUENCIA - actualmente el ciclo de vida de los modelos de negocio es cada vez más corto, generando la necesidad de SISTEMATIZAR el método para aumentar el número de innovaciones generadas en el tiempo:
• sistematizando el proceso innovador para llegar a aplicar el método de manera «inconciente»
• promoviendo el intra-emprendimiento como motor de desarrollo
• vinculando a las empresas con el mundo emprendedor
COMPLEJIDAD - la mayor velocidad y frecuencia en la generación de innovaciones se complementan con una mayor complejidad, tanto en el proceso de generación como en las innovaciones mismas. Esto requiere apalancarse en la RED DE VALOR para generar más, mejores y más rápidas innovaciones:
• incorporando conocimiento y capacidades disgregadas en diferentes nodos especialistas que potencien el proceso creativo
• cooperando y colaborando en el proceso de innovación de manera abierta
• ampliando las fronteras incorporando visión global al proceso
Sin dudas lo nuevo que trae la innovación a la creación de valor radica en los conceptos que la determinan y que la rigen. Hoy debemos hablar de VELOCIDAD, FRECUENCIA y COMPLEJIDAD en la creación de valor, y eso es lo nuevo.